lunes, 18 de julio de 2011

El enemigo social y popular

Macri ganó la primera vuelta de las elecciones porteñas. No solo ganó, si no que ganó holgadamente. Cuando vi la placa de resultados parciales en no sé que canal de televisión inmediatamente me pregunté: ¿cuánto tardarán en aparecer puteadas en las redes sociales?, ¿quién será el primero que se exprese tremendamente ofuscado en mi Facebook? Porque claro, Macri es el demonio y todos lo detestan. ¿Por qué? Bueno, no sabemos bien por qué, pero si todos lo odian por algo será, ¿no?  Pucha, ahora me hacen dudar…
El primer comentario que apareció en mi muro, para mi sorpresa, fue el de un amigo al cual considero una de las personas mas sensatas de mi abanico de amistades. En ese momento estuve a punto de llamarlo, exaltado, para advertirle que Aníbal Fernández había conseguido su contraseña y estaba escribiendo comentarios en su nombre. Pero luego comprendí. Era mi amigo el que escribía eso, una guarangada digna de nuestro honorable jefe de gabinete “descalificando” (por no decir otra palabra) a todos los porteños que habían votado por Macri. O sea, descalificando a media Buenos Aires. Sí, la mitad. Y era él, era mi amigo subido al caballo (prácticamente parado sobre él) de la crítica denigrante e inconsistente. El otrora mente sabia y palabra precisa, hoy “anibalizado” por la realidad. Ahí me percaté de la gravedad de la situación.
No soy macrista ni mucho menos. De hecho Macri me resulta un personaje insulso, carente de carisma hasta para siquiera caerme mal. Hace el ridículo a menudo, bailotea, canta, tiene negociados como todo millonario… En fin, ni vale la pena detenerse mucho en describirlo. Pero, ¿qué hizo ese tipo para ganarse semejante odio? Es complejo.
Macri hoy es el estereotipo del mal, el enemigo público número uno. Es empresario ricachón, devenido en político, con todos los tips del cheto promedio, con lujos a cuestas y presunción de “mundo”. Es el adversario ideal, el blanco fácil y a la vista de cualquier mira torcida, más aun, en el contexto de exacerbación burda del izquierdismo y populismo al que acontecemos hoy en día. Macri = derecha, de manual: la izquierda ataca grotescamente a la derecha, como así lo ha hecho la derecha para con la izquierda en su momento. Y cuanto más grotesco sea el atacado, más grotesco será el ataque. “¡¡¡Aburrido!!!”, esto ya se vio, esto ya se inventó. ¿Se puede ser aun más predecible?
Es evidente que hay una clara campaña en contra de Macri. Evidentisima. Insisto, esto no lo hace mejor persona y/o político. Pero no se trata de Macri, él ni siquiera cuenta. Son los fines y los propósitos para los que se lo ataca a él y a su imagen. Y no necesariamente la demonización de unos santifica a otros, pero… en el inconsciente puede que la cosa funcione un poco así.
Ese 47% que tanto odia Fito Páez (ya le pasará factura algún Gran Rex), más que apoyar a Macri, demostró no comerse el verso del enemigo social y popular. El enemigo del pueblo, de la clase trabajadora, del proletariado. El Montgomery Burns de la Springfield argentina. ¡Como si Macri fuera el origen de todos los males! ¡¿En que país viven?! Me da la sensación, en cambio, que más de media Buenos Aires no se dejo llevar por la ceguera que predomina en la nación. Tan disímiles, Macri y Pino Solanas fueron la excusa para decir que no a algo, y era sin duda un mensaje necesario: la certeza de que no todos ven el país tan color de rosas y “para todos” como nos lo quieren vender. Ya consta en urnas.
Obviamente, le deslicé un comentario breve a mi amigo en su muro tratando de apaciguar un poco su ímpetu denigrador, a lo que me respondió con una serie de sarcasmos (nuevamente) burdos. “Pequeño Aníbal ilustrado, tomo II”. Si hay algo “admirable” de la moda K es que han logrado cautivar y corromper hasta las almas más nobles y sensatas. No es el caso de Páez, claro está.
Nos inyectaron una nueva dosis de la violencia pública a la que se nos tiene acostumbrados estos últimos años. Imposición de ideas (¿ideas?) a la fuerza mediante la descalificación tajante del opuesto. Insultos, groserías, denigraciones, desenfrenos, todo vale en esta contienda. Aníbal, Fito y mi amigo en un mismo caballo galopante que no para ni siquiera para pensar el camino a seguir. No se trata de lo que Macri es, se trata de todo aquello que en realidad no es. Y el enemigo, créanme, está en todas partes.     

 PD: si al leer esto usted aprecia cierta tendencia macrista, queda amablemente invitado a releer.

3 comentarios :

  1. Eso es lo que me temía... que escribas algo así y después por supuesto aclares al final del texto que no tenés tendencia macrista! Menos mal que lo aclaraste!!!!
    Puedo entender que seasanti K, que no cmpartas su ideología y que no veas nada bueno de este gobierno. Lo puedo entender, te juro. Pero no puedo entnder que no veas por qué odiamos a Macri. Yo no soy kirchnerista, pero empecé a tener simpatía con este gobierno cuando la oposón demostró lo que es...
    De eso no hay dudas me parece.
    Si no querés que la gente te tilde de macrista, cuando letires piedras al gobierno se un poco más "sensato" (como vos decís) y tratá de mirar con una mirada más crítica a acri también. trta de escuchar un poco más.
    Y si, Fito se puede haber equivocado, es cierto. Pero yo lo banco. No podemos decir que Fito no estuvo ahí. En los peores momentos del reciente pasado argentino Fito salió a bancar lo que tenía que bancar. Y siempre, pero siempre fue coherente con su discurso! Escuchá viejas entrevistas de el y vas a darte cuenta que siempre pensó igual. Volvé a escuchar sus temas (aunque ahora lo haga con asco) y prestá atenión en las cosas que dice...Fito siempre estuvo ahí. (En cambio Fantino el nuevo "periodista estrella" de la tele q tanto lo critica, qué mierda hizo???? solo mostrar culos y tetas y alentar todo el tiempo al machismo y a la cosficación de la mujer... y esta persona viene a criticar a Fito...bueh...)
    Siempre con cariño
    Chivy (si me comí algunas letras es porq me anda mal el teclado)

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  2. Eso me temía yo también, que se haga una lectura superficial del texto que acabo de publicar. No es que no entienda el por qué del odio a Macri, lo que no comprendo es por qué no merecen igual desaprobación otros gobernantes. A ver si queda claro: le veo tantas cosas malas a Macri como a los K, la gran (gran) diferencia es que los K son hoy en día mis gobernantes y Macri no (porque no vivo en capital, claro está). Todos deberían tener en cuenta eso al opinar y al defenestrar al 50% que votó a Macri. Esa gente, les guste o no, está ahí...vive ahí. Y ojo, no me genera simpatía un gobernante solo porque su oposición es deplorable, eso sí que es realemente es triste.
    Respecto a Fito, no pongo es discusión lo que el tipo piense de Macri, pero no puede faltarle el respeto así a los votantes. Me importa muy poco si ha sido consecuente con sus declaraciones en toda su carrera, lo admiro solo por su música y eso no va a cambiar por esta situación. De hecho, jamas escucharía un disco de él con asco, es mi preferido dentro del rock. El que tiene asco es él y eso es lo que está mal. Es gente que piensa simplemente diferente. No pueden negar que tanto Fito como Aníbal les faltaron el respeto descaradamente.
    Saludos, con el mismo cariño!

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  3. Eso es lo que te falta Juli... darte cuenta que cuando escribís recibirás miles de interpretaciones. Las palabras no tienen un solo significado, se trata de la contingencia del lenguaje. Y pasa por cada uno, interpretar de acuerdo a la lectura que tiene del mundo, y de acuerdo a como lo atraviesan determinados acontecimientos. No podemos esperar que la gente lea lo que escribimos con el sentido idéntico que le quisimos dar. Porque como sujetos sociales estamos en constante resignificación.
    No se que quisiste poner, a mi me llegó de esa forma. Por eso respondo lo que respondo.

    Siempre fiel a estos debates igual eh!!
    jeje
    Besotes, te extraño!
    Chivy

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