jueves, 21 de junio de 2012

Mi epitafio en la era del progreso exponencial

¿Quién no escuchó alguna vez refunfuñar a un mayor respecto a lo que en el pasado se esperaba del futuro y lo que en realidad ese futuro fue? O sea, menospreciando sin más nuestro presente. El número 2000 sonaba a futuro lejano hasta inclusive en el mismísimo año 1999. Semejante cambio nominal tendría que arrastrar algún cambio material, algo tendría que pasar, los autos de golpe empezarían a volar. Porque sí, lo primero que se nos viene a la mente cuando se piensa en el futuro son los autos voladores.
Estamos ya en el 2012 y no solo los autos no vuelan si no que además, en este rincón del planeta, se ven cada vez más carros tirados por lánguidos caballos recorriendo las abarrotadas urbes aportando insumos al ya sideral caos de tránsito. Algo pues, de nuestra concesión de futuro falla. ¿Qué nos imaginamos como futuro hoy? ¿Hacia donde avanzará el progreso humano? ¿En que dirección?
Esto fue, en mi pasado cercano, tema de “charla de café”. Vale la pena reflexionar sobre ello. Quizás fue disparador alguna niña ensimismada en su celular con chat, o en su minicomputadora con celular, o en su mp3 con mp4, o en su “tablet ipad touch con bluetud”. ¡Ma` que se yo! Era una borrega absorbida por un aparatito, una persona compartiendo mesa con otras pero en constante comunicación con alguien o algo distante a ese espacio físico.
“La tecnología no te da tiempo a siquiera adaptarte”, lanzó uno de mis interlocutores. Sabias palabras. Claro, quería significar que para cuando él, por ejemplo, aprendió a usar el telefono celular la gente está mas cerca de llevar computadoras en sus bolsillos, o para cuando él aprendió a mandar mensajes de texto la gente no manda y en su lugar chatea por “Whatsapp”. Qué frustración. 
        Sin dudas, se está reduciendo en este caso el término tecnología a lo que respecta al mundo digital y de telecomunicaciones, y ahí damos claramente en el clavo: es en esa esfera donde se están dando las mutaciones y transgresiones más drásticas de nuestra cotidianidad. No pude, pues, más que darle la razón a este interlocutor. Me choca y me molesta a mí tener que adaptarme constantemente a tecnologías y artefactos nuevos, no quiero imaginar entonces lo difícil que puede resultar para una persona de 60 años, carente de la practicidad tecnológica de las generaciones sucesoras.
Recordé oportunamente una teoría que señalaba algo así como que los sucesos trascendentales que cambian radicalmente a la humanidad se dan cada vez en plazos menores, de forma exponencial (?). Léase: sucesos significativos que antes quizás se daban cada cientos de años, como la invención de la imprenta o la primera transmisión radial, se dan ahora en lapsos mucho menores, tal es así que de mantenerse la tendencia llegará un momento que se darán a cada minuto. Cabe destacar que expongo aquí el recuerdo vago y lo que absorbí de esa teoría ya que no me molesté en buscar más información al respecto porque considero que no viene al caso (para desasnarse esta Google, my friends).
En esa tónica, se podría decir que los últimos sucesos de esa índole son internet y la telefonía celular, ambos irrumpiendo en el mundo casi en el mismo tiempo e íntimamente relacionados hoy entre sí: se puede navegar desde un telefono y se puede hablar por teléfono desde Internet, y todas las combinaciones intermedias que se les ocurra.
Es en este punto donde se puso jugosa la charla de café: ¿Hacia donde, entonces, avanza el progreso hoy? ¿Cuál es el próximo gran suceso? Mis interlocutores no tardaron en arriesgar teorías: teléfonos más pequeños, comunicación más instantánea (más?), o poder ver al interlocutor (como si no fuera ya posible). Sí sí, seguramente todo eso ocurre u ocurra, pero no está allí lo sustancial. Fue por entonces que elaboré mi Nostradamus personal que paso a detallar a continuación y espero sepa el inconciente colectivo atesorar a lo largo del tiempo para venir un día y darme la razón, sea en vida o en muerte, regrabando el epitafio de mi tumba.
A mi parecer, la gran evolución en el plano comunicacional ya se logró. Fue en su momento impresionante poder comunicarse auditivamente con una persona distante (teléfono), fue también asombrosa la evolución de tal artefacto al punto de tornarse totalmente inalámbrico y autónomo (celular). Sumamos Internet, inmensa red mediante la cual se puede acceder todo el tiempo desde múltiples lugares a todo tipo de información y contenido, y entablar comunicación instantánea con cualquier parte del mundo. Se puede establecer comunicación auditiva o visual, mediante el lenguaje hablado o escrito, a través de múltiples soportes e interfaces. Ya está, lo que a comunicación respecta, entonces, ya se logró. Se la podrá adornar de mil maneras, se podrán inventar más plataformas, llevaremos cada vez más “cosas” en el bolsillo, llegará a lugares más remotos, lo sé, pero es innegable que el gran salto ya se dio. Usted, quizás, ahora está leyendo esto a miles de kilómetros de mi persona, a segundos de ser publicado. He allí la prueba .
Entonces, ¿hacia donde va el progreso? Me atrevo a aventurar que el paso que correspondería dar ahora es… parapapapapaannn… la teletransportación. Ya se puede, mediante la comunicación, estar de forma inmaterial en cualquier lugar en cualquier momento instantáneamente. Ahora solo resta, pues, poder estar físicamente allí.
Lo sé, piensan que estoy loco y hasta se están arrepintiendo de haber perdido el tiempo leyendo esto. Ilusos. Algún día me darán la razón, espero que antes de que se escriba mi epitafio. De no ser así, les pido por favor, teletransportensé hasta mi tumba, tachen el clásico “padre e hijo ejemplar, amado por todos”, y pongan: “este tipo, paaaabre, tenía razón. QEPD.”

2 comentarios :

  1. Jajaja la teletransportacion... Puede ser... Estaría bueno preguntarse también si va a ser un salto accesible a todos. O sea en beneficio de la sociedad en general, o algo que marque mas la diferencia... Asi como quizás hoy haya uno dos que tengan autos que casi vuelan, pero hay 200 con carros tirados por animales... Algunos se teletransportaran... Y los demás..? O asi como los avances tecnológicos en las comunicaciones benefician a muchos pero excluyen a casi generaciones enteras...
    ¿Que va a pasar con los que no se adapten? O... No podría ser el próximo salto algo.. Que cambie la esencia??

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  2. ah bueno...que? vos no te teletransportas juli? estas re out papa! aguanta q en 2 minutos toy en tu casa y te explico como es la movida. jeje!! muy bueno como siempre larva!

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