viernes, 2 de agosto de 2013

Deskirchnerizar hasta que aclare

Año electoral, ¿puede haber algo peor que eso? Claro, el mes electoral: dícese del mes de ese año en el cual efectivamente se llevan a cabo las elecciones y nos taladran la cabeza hasta el hartazgo. ¿Puede haber algo aun peor que eso? Claro, que haya dos meses electorales. Así es, con agosto pidiendo pista sabemos que entramos tan solo en las vísperas del primer intento electoral; el segundo y definitivo será allá por octubre.
Como todo primer intento, se debería de tornar más distendido, más liviano. Es el momento de los errores, de los infortunios, de esperar los movimientos del otro. Probemos, ensayemos alianzas y rivalidades, total lo que cuenta es octubre. Sin embargo, la carnicería ya está en marcha y los cartuchos se han empezado a gastar sin reparar en segundas vueltas. El hecho de que las PASO tengan poco, en este caso, de internas, hace que tomen trascendencia superlativa.
Estas elecciones legislativas encuentran al país en un momento político particular. El kirchnerismo, amplio dominador de la escena política en los últimos 10 años, parece empezar a mostrar signos claros de debilitamiento que pueden que preanuncien su final en el 2015. El autoritarismo de su líder, la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner, evita la emergencia de nuevos referentes dentro del movimiento llevando al mismo a un callejón sin salida que se estrella contra la utópica re-reelección. Esta última solo sería posible en un contexto de supremacía legislativa y alto grado de aceptación por parte de la opinión pública, ítems que parecen tornarse lentamente irrealizables.

lunes, 29 de julio de 2013

Des-indigno terapia, 32da entrega

“Historia de la música”
Anónimo

 Bien le corresponde a la Des-indigno Terapia reparar en aquello de lo que se vale habitualmente, esa sustancia desindignante que nos llena el alma.
        Esa es, claro, la música.En este espacio hemos recorrido humildemente muchos estilos y géneros, pero son infinitos los que nos quedan aun por recorrer, siempre de la mano de nuestro inefable You Tube y sus videos de pauperrima calidad y originalidad.
        En esta ocasión nos desindignaremos con un didáctico recorrido por la historia de la música occidental, un dinámico collage de imagen y sonido digno de este espacio en el que tanto uso hacemos de ese elemento único e indescriptible que es la música (sin pagar derechos de autor hasta el momento, por suerte). A por ella!
   

jueves, 25 de julio de 2013

Des-indigno terapia, 31ra entrega

“Chacarera del exilio”
Raly Barrionuevo

 Un poco de Des-indigno Terapia para pasar el frío con Raly Barrionuevo. A la voz de aura... ¡¡¡Aura!!! 
   

lunes, 15 de julio de 2013

…y en la tierra paz a los hombres

Yo sé que me pongo un poco pesado con este tipo de reflexiones, pero entiendanmé, no puedo dejar de compartirlas. Tengo inquietudes a flor de piel y hasta tanto encuentre un psicólogo que atienda por IOMA en mi barrio tendré que recurrir a este espacio para desahogarme.
Soy una persona interesada en religiones. Esto es algo difícil de explicar. Me gusta investigar, leer, averiguar el “cuándo, cómo y por qué” de las principales religiones mundiales. Soy, al mismo tiempo, católico apostólico romano no practicante, digamos, de esos que por inercia social y herencia familiar lo somos. Se podría decir, entonces, que me interesan las religiones no como feligrés sino como investigador “objetivo”. Es raro, ¿no? Me meto en cuanta iglesia se me cruza pero no a rezar, sino a admirar arquitecturas e indagar simbologías. Sí, lo sé, ya lo dije, les prometo que en cuanto consiga uno cerquita que atienda por IOMA empiezo.
Definido brevemente mi perfil psicológico es preciso ir de lleno al grano para no aburriros con un sermón personal, queridos hermanos. La religión, en nuestro caso predominantemente la católica, es algo que tenemos interiorizado, asumido. Casi inconscientemente adherimos a teorías fantásticas que explican todo aquello que no somos capaces de explicar: la existencia, la muerte, el más allá, el alma.
 No podemos aceptar cosas que no tienen explicación, así que hasta allí parece lógico que la religión como entidad tenga la aceptación que tiene. Lo fabuloso es que dentro del concepto de religión, cual mercado o feria de barrio, hay diferentes “stands” que buscan vendernos más o menos lo mismo con diferente envoltorio. Y, valiéndonos nuevamente de la analogía comercial, parece ser que la gran estrategia de marketing es la destrucción de la competencia.

martes, 25 de junio de 2013

Des-indigno terapia, 30ma entrega

“Piedras y Carlos Calvo”
Alejandro Balbis

¡Llegó al fin la Des-indigno Terapia número 30! Nuestra videoteca musical y audiovisual consta de 30 ediciones y es sin dudas motivo de festejo.
       Para esta ocasión les acercamos un artista uruguayo quizás poco reconocido, pero gran mentor de la corriente charrúa-rockera, de la cual son herederas bandas como la Vela Puerca y No te va a Gustar. Los uruguayos, como siempre, entienden mucho mejor que nosotros que las respuestas se encuentran mirando para adentro y no hacia afuera. Hasta su rock y/o música popular huele a murga y candombe llevando el distintivo sello del arte de la otra orilla a flor de piel. Se han convertido en mis ídolos indiscutidos.
        Hartos ya del canto a la vida, a las personas y al amor, resulta oportuno también un "giro poético". Este tema le canta a un árbol, si si, un árbol. No un árbol anónimo, no un árbol metafórico, este es un árbol de carne y hueso (o mejor dicho de corteza y savia) que tiene domicilio y es fácilmente rastreable en las callecitas de San Telmo (acá no más). No creo haber sido el único boludo que fue hasta allí a ver si el árbol está, y en efecto, allí está, fácilmente reconocible por su tamaño en una zona de veredas angostas y escasa vegetación. Si vas, ya sabes, al menos seremos entonces dos boludos que fuimos hasta allí rastreando una planta.
Con ustedes, sin más, el gran "yurogua" Alejandro Balbis y su árbol de Piedras, esquina Carlos Calvo.
   

miércoles, 19 de junio de 2013

Las 100 cosas que más nos indignan (parte III)

Al fín, lo que tanto esperaban y ansiaban los numerosos fans enardecidos de esta saga, que prácticamente ya superan en locura a los de Star Wars. Seguimos con el conteo de las 100 cosas que más nos indignan, superando en esta ocasión la mitad y ya enfilando la proa hacía las mejores y más reveladoras indignaciones que llegarán obviamente hacia el final, como en toda saga, lo cual de por sí resulta indignante, ¿no? En fin, banqueselá si tan fanáticos se creen.
Nos indignan entonces, por estos días, también estas cosas:
  
41 - La impunidad de los pedos en las pistas de baile. No hablo de borracheras ehh, me refiero a los otros pedos. Sospecho que esta moda es culpa del fernet.
42 - La expresión "me colgué". A ver, no es un justificativo válido decir "me colgué". Un justificativo válido es "se murió mi abuela" o "me rompí los ligamentos jugando al futbol". Si te colgaste descolgate o te descuelgo de un sopapo, mierda!
43 - Las frases idealistas etiquetadas en Facebook. "La vida es todo aquello que los sueños nos invitan a vivir, mientras que los sueños son lo esencial de la vida". ¡Andá a cagar!
44 - Las fotos de chicos demacrados por el cancer etiquetadas en Facebook. No los ayudamos en nada con solo ver su pernuria ehh, si tanto te conmueven hacé algo por ellos.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Des-indigno terapia, 29na entrega

“¿Para qué?”
Luis Landriscina

Se des-musicaliza la Des-indigno Terapia al menos por esta vez, para acercarles un cuento que nos deja una profunda reflexión. Una simple mirada cómica sobre el absurdo consumista y capitalista, que persigue al fin y al cabo objetivos básicos. 
      Merecía su lugar el mejor cuentista argentino, Luis Landriscina, acercándonos esta historia del turista yankie y el coya relajado. Imperdible.

         "...y para quéeeee"

martes, 21 de mayo de 2013

“Clarín miente”, dijo el Indec…

En el nuevo mundo globalizado de la comunicación se ha transformado en asunto de discusión la credibilidad de las fuentes. En Argentina en particular es un tema tabú. Pocas veces como en este siglo resultó imprescindible decodificar los mensajes: por un lado entender “qué” se quiere decir, y por el otro saber “quien” es que lo dice. Estas dos aristas llegan hoy a estar casi en un mismo plano, y si esta tendencia continúa llegaremos quizás a un día en el que el mensaje desaparezca por completo y quede solo el emisor. ¿Se imaginan? Diarios sin nada más que su propio nombre en la tapa, canales de televisión con pantalla negra sin más imagen que su propio logo.
Este proceso responde a una lógica muy clara: los medios de comunicación son en este siglo la mayor herramienta de poder, control y dominación. Sus dueños responden a intereses muy marcados, lo que desemboca en una lucha cuyo escenario son los medios mismos y cuya premisa básica es el descrédito del otro. Evidenciar la mentira ajena legitima mi verdad, así parece funcionar.
Lejos quedan de nuestros días las históricas presunciones de objetividad. La misma nunca fue posible, ahora lo entendemos, lo que hace diferente nuestra realidad de la del pasado es que hoy se acepta abiertamente que todos los discursos son subjetivos. Quizás demasiado abiertamente. Es estresante pararte en un kiosco de diarios y mirar las tapas sin saber cual comprar, tratando de recodar a que persona/grupo/gobierno responde cada uno y cuanto de verdad/mentira contienen sus páginas.