Voté a Binner en las primarias, lo hago público, y no
fue el único motivo impulsor el hecho de que se parezca a mi difunto abuelo. Me
convencía en cierto aspecto, me gustaba. Me sigue gustando hee…. Sin embargo,
lejos estoy de poder decir que es “el que más me gusta”. Binner es, como todo
voto en toda elección, el que menos me disgusta.
Pero claro, es fija: siempre los políticos que en
cierto modo me simpatizan emprenden veloces estrategias en pos de eliminarme de
sus filas de seguidores. Mi “abuelo” Binner no fue la excepción. En no sé que
momento, en que instante la señorita Victoria Donda pasó oportunistamente a las
filas del susodicho candidato presidencial, siendo que hasta hace, no sé, ¿tres
meses? ¿cuatro meses?... la muchacha militaba para las filas de Pino Solanas,
¿no?. ¿De qué me perdí? Esta bien, no son polos opuestos, pero Pino y Hermes
hoy por hoy no congenian. ¿Libres del Sur no estaba con Pino? ¡No entiendo
nada!
La cuestión es que, más tarde que temprano, he
descubierto atónito que la susodicha Victoria pertenece ahora a las filas del
Frente Amplio Progresista, evidentemente distanciada del movimiento
“pinosolanista”. Y yo voté a Binner y sus listas, y Victoria no me gusta. ¡Qué
bolú! No me quiero portar mal.
Usted, amigo, lector, se preguntará por qué me ensaño
con Donda. Es joven, con figura pseudo esbelta, hija de desaparecidos,
controversial, pechugona. Todo muy lindo, hasta que abre la boca. No, ¡¡mal pensados!! No
lo digo por sus dientes, sino por las cosas que dice y como las dice. Victoria
Donda tiene, a mi juicio, una clara “dubitatividad” (no busques en la RAE , la palabra no existe) verbal
producto de la falta de autoconvencimiento, lo que habla a las claras de que no
está donde está por merito intelectual. Es la figura mediática que es solo por
la conjunción de factores que mencioné anteriormente, los cuales la erigen como
modelo ideal para la juventud desahuciada.
“Legalicenla”,
“Vamos a portarnos mal” ¿Y si en vez
de legalizar la droga prohibimos las campañas banales? Es tan burdo, tan poco
sutil el intento de captar votos de jóvenes “guevaristas” que irrita. Si los
menores votaran propondrían legalizar el llanto y la mancha, ¡dejáme de joder!
Su perfil de joven militante empedernida la perfilaba
derechito a representar a aquellos amigos de las libertades liberadoras y la
marihuana. ¿Hacía falta entonces evidenciar lo obvio? No creo, pero ahí está,
ahí la ven, una facultad de Bellas Artes empapelada con su cara y sus sonrientes
carteles pro-bandalismo. Triste. Mediocre.
Referencia para quien no entienda de qué hablo:
Victoria Donda encabeza una campaña juvenil en la cual, por ejemplo, se la
puede ver sosteniendo un cartelito en Plaza Congreso con la leyenda “vamos a
portarnos mal”, latiguillo de Calle 13, escoltada por sonrientes púberes
posadores, con cara de zonzos, incapaces de matar una mosca. Sí, esos son los
que “se portan mal”, ¡dejáme de joder! (bis).
Binner, querido, no dudo votarte el 23, pero va a ser
saludable, para mí al menos, tomar la tijerita y recortar un poco tu boleta
limpiando así de presencias indeseadas mi sobre. Me la agarro con Vicky, pobre,
no es ella, pero me molesta demasiado lo que representa. No somos muchos, lo
sé, pero también existimos los jóvenes sensatos y pensantes que no nos comemos
el verso de la revolución guevarista, más propia del siglo XX que del siglo
XXI. Entonces… ¿a nosotros quien nos representa?
“…somos
indisciplinados…. wooo wooo wooo… todos los malcriados… woo woo woo” (Vamo’ a portarnos mal - Calle 13)
Igual no entiendo el slogan, porque si la "legalizan" fumar ya no sería "portarse mal" porque ya sería legal!
ResponderEliminarexactamente!
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