lunes, 9 de enero de 2012

Des-indigno terapia, 1era entrega

"Mambembe"
Chico Buarque y Roberta Sá

Primera entrega de lo que esperemos sea un exitoso y, por qué no, patentable método terapéutico musical anti indignación, aunque somos conscientes que no podemos (ni queremos) erradicarla por completo, claro está. 
Nuestra primera sesión nos acerca una sutil interpretación del clásico de Chico Buarque, "Mambembe", en compañía de la delicadísima multisonrisa Roberta (me caso) Sá. Sí sí, me caso, me radico en Brasil y grito los goles de Neymar, no tengo ningún drama; esa sonrisa, esa mirada y esa voz sin dudas lo valen. Mujer con "angel" si las hay, don sumamente indescriptible. Altamente destacable la cara de "toco lindo, no?" que tiene el guitarrista en los primeros segundos del video, en perfecto dueto con la ya eterna cara de "me parece que alguien emitió un gas" de Buarque. Imperdible. Cuanto con tan poco, genios. Des-indigno terapia en marcha.

domingo, 1 de enero de 2012

Indignados Club 2012

      Bienvenido 2012 al Indignados Club. Año nuevo, cara nueva, caras nuevas. Será sin dudas mucho más que un mero lavado de imagen. Momento de deseos y aspiraciones, ya nos agarrará abril descubriendo seguramente la no materialidad gomosa del año. Pero ahora es enero, hagamos los honores. Por un año lleno de indignaciones nuevas (las habrá, lo sabemos), y que sean estas ese ya clásico e imprescindible motor de la creación, la risa y la reflexión. A por ellas!!! 

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Un año de mundo remaining

Siempre pasa, es fija. Uno se empieza a desesperar cuando las cuentas regresivas llegan a sus unidades mínimas. Falta menos de un día para algo, menos de una hora para otra cosa, menos de un minuto para empatar el partido. Es etapa de desesperanza, allí se cae en la cuenta de que es inminente el acontecimiento. Y vaya acontecimiento si los hay… el mismísimo fin del mundo. Sépalo usted, lectora, lector, acaba de entrar en su último año de mundo, al menos tal cual lo conocemos. Y pese a ya estar anoticiado de ello, sigue leyendo este artículo vano. ¡Válgame!
Claro está, nos estamos tomando a pecho las predicciones de aborígenes que llevan 500 años extintos. ¿Está mal? No creo. En algo hay que creer, si no se pierde el faro propio del devenir de la vida. Por lo pronto, si se nos avecina el fin del mundo, organicemos un regio asado.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La culpa es de los políticos

Aahhhh…, te agarré!!! Sí, sí, a vos. No, no mires hacia atrás, boquiabierto, buscando el destinatario de mis palabras. Te estoy hablando a vos, que entraste al artículo sonriente, gozoso de identificarte con el enunciado de un título determinantemente tajante. Sí, a vos que te estas limpiando el oído con la lapicera que te afanaste del laburo, o a vos que estas narrando la hazaña de saquear el mostrador del kiosquero mientras le encomendaste la ingenua búsqueda de pilas AAA. Les hablo a ustedes, a aquellos que creen firmemente que el principio y el fin de todos los males terrenales se encuentra en los políticos de turno. A vos, te pregunto, ¿la culpa es de los políticos?
Está claro, en el gen, en el ADN argentino está marcado a fuego. No somos capaces de hacernos cargo, de asumir responsabilidades. Estamos como estamos por culpa de otro, el que pasa en rojo es siempre otro, inclusive el que no asume responsabilidades también es otro. El otro me hace foul a mí, gusto a mí, que soy Maradona. “¡¡¡Echálo jué’!!!!”

domingo, 30 de octubre de 2011

Kadafi, la urna y la dieta de los polinesios

Una vez más, nuevamente, me veo tentado a hablar de globalización. Imposible evitarlo por estos días. Qué fascinante, ¿no? Pueden pasar tantas cosas en simultaneo, todos paraditos sobre el mismo trozo de roca revoloteando en el espacio y cada uno en lo suyo, con sus preocupaciones.
De este lado del mundo miramos Libia hoy con la mirada de las grandes potencias (aunque no lo somos), horrorizados por cómo matan y celebran muertes como bárbaros. Consumimos noticias del “inframundo” con los ojos grandes mientras con una mano comemos pochoclo y con la otra empujamos un sobrecito en una urna. Es un sobre, son unos papelitos…, ¡qué tanto escándalo! Poco, poco le importan nuestras cinematográficas preocupaciones al polinesio de sobremesa, al otro lado del planeta. Está redondo como un tonel y se regocija de solo imaginar la siesta que está a punto de consumar.

miércoles, 19 de octubre de 2011

En estado natural

Es parte constitutiva nuestra el conflicto. Lejos de ser un lapsus por el cual transitamos cada tanto, el conflicto está omnipresente en todas las esferas de la vida social humana. Es motor de todos nuestras acciones y comportamientos, los cuales no son más que simples estrategias que intentan resolver y devolvernos a ese estado ideal utópico de “no conflicto”, lo cual nunca ocurre. Nunca.
Somos conflictivos por naturaleza. Amamos, en el fondo, esa sensación de desdicha y desazón que revuelve las entrañas. Esas ganas de confrontar contra algo o alguien. Con o sin razón. Escuchame…, je, ¡como si eso importara! Lo importante acá es pelear, después vemos si alguien tenía razón o si todos estábamos en lo correcto al iniciar el pleito. ¡Bienvenidos al club de la pelea!

miércoles, 12 de octubre de 2011

Haciendo migas con mis amigas

¿Existe la amistad entre el hombre y la mujer? Pregunta existencial si las hay. Respuesta: ní. Voy a citar a una sabia compañera, cómplice de anécdotas y reflexiones de trasnoche: “la amistad entre el hombre y la mujer no existe ni a palos, yo me terminé bajando a casi todos mis amigos”. ¡Apa! Ahora bien, con este interlocutor femenino terminamos siempre hablando más de las cosas que me ocurren a mí que de las que le han ocurrido a ella en sus años de descoque “solteril”. Claro, ella comparte mi momento de la vida con la nostalgia del que lo pasó y lo añora como a un recuerdo de la infancia perdida.
Se podría decir que soy un novato en esto de tener amigas. Peco, claro está, de inexperto, olvidando por momentos que estoy interactuando con personas de otro sexo, o, por el contrario, teniendo dicha premisa demasiado presente. Excesivamente.

viernes, 30 de septiembre de 2011

¡Hasta la Victoria Donda!

Voté a Binner en las primarias, lo hago público, y no fue el único motivo impulsor el hecho de que se parezca a mi difunto abuelo. Me convencía en cierto aspecto, me gustaba. Me sigue gustando hee…. Sin embargo, lejos estoy de poder decir que es “el que más me gusta”. Binner es, como todo voto en toda elección, el que menos me disgusta.
Pero claro, es fija: siempre los políticos que en cierto modo me simpatizan emprenden veloces estrategias en pos de eliminarme de sus filas de seguidores. Mi “abuelo” Binner no fue la excepción. En no sé que momento, en que instante la señorita Victoria Donda pasó oportunistamente a las filas del susodicho candidato presidencial, siendo que hasta hace, no sé, ¿tres meses? ¿cuatro meses?... la muchacha militaba para las filas de Pino Solanas, ¿no?. ¿De qué me perdí? Esta bien, no son polos opuestos, pero Pino y Hermes hoy por hoy no congenian. ¿Libres del Sur no estaba con Pino? ¡No entiendo nada!